19 agosto 2011

Un astro perdurable

Aún quedan estrellas por entregar,
no todas han sido obsequiadas,
solo unas pocas permanecen,
es crucial saber distinguir,
para no errar en su elección.

El primer ser que amó en la historia,
obsequió la luna entera,
y desde entonces nos quedan las luciérnagas,
que en la oscuridad nos guían con su luz.

Aquellos que juegan con el amor,
regalan estrellas fugaces,
más los que aman con sinceridad,
se esfuerzan por hallarte un astro perdurable.

Enero de 1882

13 de enero de 1882

Esa fue la fecha que inscribí en el pizarrón con tiza blanca. Al girar, deposité mi sombrero de copa sobre el escritorio y colgué mi abrigo en el perchero, ajustando con precisión los lentes para enfocar adecuadamente a la clase que me aguardaba. Frente a mí, universitarios de una institución prestigiosa, a quienes interpelé con seriedad y directamente: "¿Cuál es el nombre del primer hombre que pisó la luna?" Las risas y carcajadas inundaron el salón; observé cómo se entretenían y se miraban unos a otros. Al concluir su algarabía, el silencio se adueñó del espacio, todos los ojos fijos en mí, cargados de extrañeza.

Elevé el brazo derecho para consultar el reloj digital Casio que ocultaba bajo mi manga. Eran las 11:15 a.m. Alzando la vista, pronuncié: "Neil Alden Armstrong es el nombre del primer hombre en pisar la luna".

Me desplacé con lentitud hacia la ventana, esbozando una sonrisa leve, y murmuré para mis adentros: "¡Esto será divertido!"

A través del cristal, contemplaba los carruajes que transitaban, la gente ataviada con trajes, las damas que paseaban bajo sus sombrillas, las azoteas adornadas con el humo que ascendía de las chimeneas; una estampa típica del siglo XIX.

16 agosto 2011

Te invito

En un jardín donde florecen los sueños,
donde cada pétalo es una sonrisa,
y el amanecer trae consigo la promesa de alegría.

Abrazo el mañana con esperanza renovada,
me maravillo ante el esplendor de cada instante,
en la melodía que nace con cada nuevo día.

Respiro la dulzura del aire primaveral,
danzo entre las posibilidades que se despliegan,
sentirás la calidez de mi júbilo,
sabrás que es por la belleza de la vida.

Esta vez es especial,
me regocijo en la existencia misma,
con una sonrisa que contagia felicidad,
así es como se celebra el estar vivo.

Te invito a compartir este camino de luz,
donde las palabras son semillas de bondad,
río con el brillo de las estrellas,
por las conexiones que nos fortalecen.

Saludo a los valientes que eligen la felicidad,
que se elevan con la ligereza del ser,
y se mantienen en la cúspide, buscando siempre el bien.

Fui alegre, todos nos importamos,
mi regocijo era constante,
y al darte la mano,
esos instantes se volvieron inolvidables.

Aprecio cada gesto de cariño,
lo extiendo sin fin,
y en cada paso que doy,
sé que lo mejor es reír y compartir.

10 julio 2011

Conocemos el camino

Te conocía antes de encontrarnos,
lo curioso es,
que tú también me reconocías,
por caprichos del destino.
Nos vimos hace poco,
y sentimos un lazo de antaño.

Ya habíamos vivido esto,
en un sueño difuso,
sin ver claramente quién eras,
hasta que nos encontramos.

Sabía que esto ocurriría,
siempre despertaba antes,
ahora conozco el final,
de aquel sueño compartido.

Conocemos el camino a seguir,
no temas avanzar,
sigamos nuestro destino,
conocemos lo que vendrá.

09 julio 2011

El ciclo concluye

Cerrar el relato,
creo que es un buen cierre,
me despido con cariño,
firmo la mejor historia contada.

Tras años de amor compartido,
es hora de marchar,
satisfecho y completo,
libre para emprender el vuelo.

El ciclo concluye,
es hora de partir,
hacia lo desconocido,
iniciar un nuevo capítulo,
superando al anterior.

Tomaré lo adverso,
para no repetir errores,
tomaré lo favorable,
para perfeccionarlo aún más.

Soy libre,
me dirijo a lo desconocido,
a respirar aires nuevos,
sin olvidar lo vivido.

Estrella fugaz

Vimos la misma estrella fugaz,
¿formulaste un deseo?
El mío ya está hecho,
¿quieres saber cuál es?
No puede ser revelado,
o no se hará realidad.

Persistes, pero guardaré silencio,
¿Una pista? no habrá,
si te lo contara,
lo sabrías de inmediato,
y la sorpresa se perdería.

¿Deseas confesar tu deseo?
No es necesario,
pues ya lo sé,
lo dicen tus ojos.

Continuemos admirando el cielo,
cazando otra estrella fugaz,
y formulando otro deseo,
que nunca nos falten,
momentos para anhelar.

Insistes, pero no cederé,
aunque pongas rostro triste,
pronto lo descubrirás.

Ahí va otra estrella fugaz,
esa no la viste,
ahora tengo otro deseo,
que guardaré para el momento justo.

¿Que no se pueden reservar?
Por supuesto que sí,
lo usaré cuando sea el momento,
¿Que no recordaré?
Estoy seguro de que sí lo haré.

Y entre suspiros

Oh, mira qué locura me provocas,
llamándote a la medianoche,
desvelándonos hasta el alba,
sin poder cerrar los ojos,
escuchando tu voz a través del teléfono,
enamorándome,
soñando despiertos,
hablando de todo y nada,
solo para seguir oyéndonos.

Al final, ninguno quiere colgar,
contamos juntos hasta tres,
sigues ahí, esperando,
a que alguno suelte el auricular,
para evitar el adiós,
buscando excusas para seguir conversando.

Intentémoslo de nuevo,
esta vez colgaremos juntos,
uno, dos y tres,
dejo el teléfono y respiro,
lo tomo de nuevo y marco tu número,
respondes,
y entre suspiros, te confieso:
Te amo.

07 julio 2011

No te detengas

Corre, no te detengas, sigue adelante,
puedes tropezar, pero hay cien razones para levantarte.

Corre, no mires atrás, sigue tu instinto,
caerás, más siempre habrá motivos para erguirte.

Corre, y si al caer no te levantas,
quienes siguen tus pasos podrían herirte.

Corre, si por cien razones te desplomas,
mil más encontrarás para alzarte.

Corre, sigue corriendo, no te rindas,
ignora el pasado, enfoca lo que está por delante.

Caerás, lo sé, pero te alzarás,
estarás de pie, una vez más.

Corre, y en tu carrera no desfallezcas.

Solo quedamos tú y yo

Dime, ¿dónde quedó el amor?
¿Dónde nos vimos la última vez?
Sabemos que nos queremos, los dos,
¿Para qué sufrir? Aquí estamos, al fin.

Jugamos con las palabras, sin fin,
¿Preocuparnos? Si estamos aquí, los dos.

Te quiero, eso es verdad,
te extraño, no tengo duda,
pero si me pides que me vaya, partiré,
sin una palabra, sin mirar atrás.

Mas si no lo dices,
aquí me tendrás,
aquí estaremos, los dos,
dejando que el tiempo vuele,
sin probar que somos el uno para el otro.

El miedo se disipa,
el temor se esfuma,
y al final, solo quedamos tú y yo.

Hoy descubrí el amor

Hoy descubrí el amor verdadero,
no estaba seguro, pero fue claro al verte,
tu sonrisa me encontró, y la mía te siguió,
te alejaste, y en mi mente solo estabas tú.

Enamorado, sí, eso siento,
nunca pensé que me sucedería,
solo en cuentos lo había entendido,
jamás imaginé que tal amor existiría.

Libre soy, de eso no hay duda,
pero a tu lado deseo estar,
esto que sienten llaman amor,
y aún me pregunto si así debe ser.

Así debe sentirse el amor, supongo,
con latidos fuertes y un corazón henchido,
que se expande intentando latir,
pero ¿acaso llegará a explotar?

Creo que viajé a otro mundo,
en el instante en que te vi,
¿Es esto amor? Eso me pregunto,
¿Dónde hallaré la certeza de este sentir?