Cuando nos conocimos


Cuando nos conocimos, no teníamos ni la remota idea que terminaríamos conociendo nuestro destino. Fuiste a preguntarme una duda que tenías, estábamos en una biblioteca,  en la misma mesa de estudio pero de un extremo a otro. Estuvimos varias horas estudiando y escribiendo notas, de reojo nos dimos cuenta que estudiábamos lo mismo, solo que sabias que estaba en años avanzado, lo cual fue pretexto para preguntarme, cuando salimos no puedo decir que estuviéramos enamorados, pero sí amarrados. Nos despedimos con la tranquilidad de saber que estábamos predispuestos a conocer nuestros caminos.

Se entiende que las parejas deberían ser complemento, pero la nuestra es un desastre, y eso es lo que más me inquieta y me magnetiza. 


El reto


¿Por que es tan difícil aceptar los errores,  el miedo o el sufrimiento?, tal vez alguien quien está fuera del problema lo vería como algo banal, pero lo cierto es que no se puede dejar pasar lo que causa dolor, sin importar que tanto pueda sea el problema, sigue siendo eso, un problema. Aquellos a quienes miran a diario el sufrimiento, tienen que soportar tantos líos que los envuelve, es aquí donde el sujeto debe ser calculador a la hora de tomar una decisión, que tanto estamos dispuestos a sacrificar para ayudar.

Si se acepta el error, puede que el sistema caiga o se desconfié de él.
Si se acepta el miedo, se acepta que no hay un líder, no existe la autoridad, se pierde la autonomía.
Si se acepta el sufrimiento, estaremos destinados al fracaso, al encierro y nunca se avanzara.

Lo podemos aceptar, pero debemos ser claros que esto podría causar más que un simple problema, nos exige cambiar, aprender, a re-valorarnos y continuar. No es una causa para dejarnos caer, no justifica una muerte lenta a lo que somos, es reiniciar, es volver a nacer, nada está perdido, mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, tantas veces sea necesario.

¿Estoy hablando de algo en particular? No, en realidad es una forma de decir que todo esto que explico, pasa tanto en un individuo como en un conjunto, en la comunidad o en la forma de alguna organización, y no tanto en política, puede ser en algún colegio, iglesia, hospital, club deportivo, en una cantina o en una empresa. Cualquier persona carga con su responsabilidad, al igual cuando se habla de una institución.

Puedo citar muchos errores y problemas como ejemplos, pero quiero dejar a la imaginación cuales serian, solo debemos recordar nombrar desde los más personales hasta los sociales, como dije desde el principio, no importa que tanto “nivel” sea, no deja de ser un problema. No hay solución mágica ni rápida, tampoco será inevitable sentir los tragos amargos que traerán consigo, pero debemos ser sinceros con nosotros mismos, que se podemos ser mejores si lo aceptamos.

Si aceptamos el reto de volver a comenzar otra vez.

Estuvo en ti



En busca de la felicidad
Siempre tuviste la felicidad en tus ojos,
Siempre y por siempre,
Estuvo en ti,
Nunca te diste cuenta,
Pero yo sentía esa felicidad,
Era tanta que cuando te miraba,
Sin importar como me encontraba,
Me enamorabas.

Pensamiento perdido No.11


Busca en mis ojos, las lagrimas que alguna vez te di, busca en mis labios las palabras de amor que te concedí, busca en mi alma algún rastro de mi pasado que yo contigo compartí. ¡No encontraras!, todo te lo di y lo que me quedo lo mande muy dejos de mi. Allá, en algún sitio, alguien lo encontrara, no será rico con tan apreciado tesoro, pero sabrá que el amor existe, se dará cuenta de lo mucho que puede crear cuando se está enamorado y dejara todo regado, para salir a buscar un amor.

Ahora todo quedo esparcido, amor en las miradas, amor en las palabras, esos jóvenes abrazados, esos novios tomándose las manos, aquellos que en la oscuridad se besan, sentirán en la piel la llovizna de mis recuerdos, los cálidos besos que yo te di y se esparcen como polvo movidos por el viento.

Mis palabras se convierten en canciones, mis besos y caricias en vinos y licores, embriagando de pensamientos hermosos, las tentaciones en colores y las miradas en lujuriosas pasiones. Baila mirando la luna, no pierdas tiempo en buscar lo que no hay, si todo de mi te lo di, ya será de ti, venir, darme un poco para recordar lo que es sentir un cuerpo, acurrucándose en el lecho para arder como fuego, iluminando más que una estrella distante.

Somos



Tú sigues siendo orgullosa y bonita,
Yo sigo siendo un tipo que sabe olvidar,
Pero la verdad, es que no hay día,
En que nos queramos besar.

Tú presumes que nunca has conocido lo que es amar,
Yo presumo que jamás me llegaron a lastimar,
Alardeamos que no nos conocimos,
Pero seamos sinceros, nos amamos sin parar.

Tú caprichosa, yo arrogante,
Perdiendo el tiempo, perdiendo momentos,
Cuando podríamos estar amándonos,
Pero somos necios para decirnos la verdad.

Con los ojos cerrados



Lo que deseaba era dormir profundamente, sin tener un sueño de sus actividades cotidianas y si los tuviera, quería esos sueños que le dieran respuesta a sus problemas. Nunca había visto alguien que deseaba acostarse en la cama y no despertar hasta sentirse satisfecha, como si tuviera que saciar una terrible sed, era lo que más deseaba por el momento.

Mantuve la calma en su mirada cansada y aun así, con su cuerpo agotado, con sus ojeras y pelo desarreglado, me gustaba y la amaba. Me le acerque para abrazarla, sentí su cuerpo con el mío, con los ojos cerrados levanto sus manos y se aferro a mi ropa, no hice otra cosa que levantarla y llevarla a la cama.

La acosté, entre sabanas y almohadas la acomode, la luz era tenue y bajo ese umbral, su rostro era bello. Antes de irme, le di un beso en el cabello, ella sin abrir los ojos, busco mi cuello, lo sujeto sin fuerza y se llevo mi rostro al suyo, me beso, no dejo que me marchara, manteniendo cerrados los ojos continuo besándome, no sabía si esta consiente o sonámbula, pero solo puedo decir a mi favor que la amaba.

Hicimos el amor, ella en ningún momento abrió los ojos y no fue necesario, ahí estábamos los dos, ella soñando y yo acompañándola.