El suicidio

El suicidio es la carta desesperada del alma,
Quien no quiera leerla es mejor dejarla cerrada,
Abrirla solo causara lágrimas,

Y heridas que nunca sanan. 

No mueren

Los poetas no mueren de hambre, sino de amor.

Y si te dijera

Detrás de ella el universo,
Delante de ella una sonrisa veras,
Sus ojos se pierden en estrellas,
Con flores cubriendo su cuerpo,
De ese modo la hallaras.

Su cabello, con el brillo,
Siempre un motivo de orgullo,
Escuchando el murmullo,
Un mundo dentro de mi bolsillo,
Ella es lo más bello.

Y si te dijera,
Que no condeno ahora el final,
Ni el poco frio de la noche,
Dichoso es el viento que acaricia tu figura,

Dejando el pensamiento a un lado para respirar.

La chica extraña

Una vez me invito a comer a su departamento, cuando llegue, antes de tocar la puerta ella lo abrió de inmediato, tenia espuma en su rostro, le pregunte si le pasaba algo, me contesto que vio por la televisión a un tipo con espuma en el rostro y con un utensilio se quitaba el vello facial, fue tanta su curiosidad que fue a la farmacia y compro un utensilio de esos, le dije sonriendo que se trataba de un rastrillo, solo los hombres lo usan para quitarse la barba o bigote, ella no tenía ese problema por supuesto, pero deje que siguiera con su curiosidad.
La acompañe al baño para ver como se rasuraba lo que no podía rasurarse, de inmediato me espante cuando de manera brusca, empezó a rasurarse sin medirse con cuidado, pasando de un lado a otro el rastrillo, subía y bajaba con demasiada velocidad, cualquiera que se hubiera rasurado de ese modo ya hubiera tenido un rostro lleno de sangre y pedazos de carne colgada en la cara. Pero no sucedió nada de eso, su piel se mantenía como antes, lisa y limpia, sin cicatrices, cuando vi que limpiaba el rastrillo usando su lengua como cuando uno quiere probar un helado, me acerque a ella, tome su mano para quitarle el rastrillo, mantuve la calma y respire profundo después de ver tal espectáculo, le explique que no era necesario que lo usara, hasta donde la conocía, no lo necesitaba, se lo dije seriamente.

Darle

Quiero darle el mejor abrazo del mundo, estrechar su cuerpo, en el momento en que más lo necesitas, en su tristeza o en lo que no fue su día, siento que tengo el deber de presionar fuerte, hacerle ver que estoy aquí, tratar de entender por lo que pasa. Cada hueso, volverlos a unirlos con fuerza, cada pedacito que cayó de usted, volverlos a poner en su lugar, porque tiene que estar completa.

Escúchame, la única expectativa que tengo de usted señorita, es que seas feliz, si fracasas en algo nunca cambiare lo que pienso de usted, si triunfas, el éxito es para que lo disfrutes y lo compartas si así lo quiere. No trates de meter en tus objetivos las ilusiones de los demás, olvídate de aquellas expectativas que en vez de aliviar su trabajo, se convierten en un peso innecesario, rechaza con amabilidad lo que los demás esperan de tu persona. No les des gustos, cuando el gusto debe ser el propio. Lo peor que podemos hacer, es cumplir los caprichos que llegan como regalos por partes de personas, que si bien, pueden tener buenas intenciones, pero no ven en el fondo, que necesitamos un apoyo real en las decisiones que elegimos.

Que tus equivocaciones no te detengan, que las miradas de dudas no te den miedo, que si desconfían de usted es que no quien verte crecer, si te mienten muéstrales la verdad, si te estorban quítalos de tu vida y advierte a los que vienen atrás, lo difícil que puede ser el camino, pero al final verán que todo habrá valido la pena.


Las exigencias

Hacía tiempo sin vernos, una amiga y yo, manteníamos una conversación, ella me hablo con tristeza que tenía un novio que no quería, pero andaba con él, por la presión de su familia y amigas a que buscara compañía, a sus 25 años y ya andaba preocupada a que se le fuera el tren. Que pésima idea tenia, pero claro que no quería hacerla sentir peor, con una expresión tan tajante y directa. Le puse las cartas sobre la mesa, lo que opino de “exigir tener pareja”.

¿A quién le importa si estás sola?
¿A quién le interesa si no has encontrado a la persona amada?
¿Quién te presiona de buscar a alguien para que te acompañe?

En lugar de preocuparte tanto por lo que te dirán o por las burlas a escondidas que circularan, preocúpate por conocerte y encontrarte a ti misma, cumple tus sueños, ten metas, busca hacer lo que siempre quisiste lograr y pasa tiempo con los que te quieren, pero por favor, deja de preocuparte.

Desiste de la idea de estar acompañada solo porque te lo exigen, porque tener una relación no es la única meta de vida, no te hundas en la ansiedad o no te involucres con cualquiera, solo porque debes andar en compañía. Porque si caes en ese error, tendrás que postergar tus sueños, tus objetivos y los reemplazaras por miedo y mentiras.

Y aunque la idea suene salida de un libro de superación o de una película de amor, no te quedarás “sola” para siempre, olvídate de lo que quieren para ti, el tiempo te dará lo que necesitas.

Al final, después de una agradable charla, nos abrazamos, nos despedimos con las buenas intensiones de volvernos a ver.

Pómulo

Sus pómulos se sonrojan, cuando le decía que era el motivo de mis desvelos, en ese momento nacía en ella una sonrisa, el más hermoso atractivo que guardaba como tesoro en su rostro. Desviaba la mirada, pero terminaba mirándome a los ojos, mordiéndose los labios, deseando arremeter con un beso y sellar mis labios, pero aun así, no evitaba que encendiera fuego dentro de su cuerpo.


El propósito

La vida es tan solo un suspiro, un instante para el todo, una vida es insuficiente, con tan solo contar las estrellas, una vida no bastaría para terminar de contarlas todas, así como aprender todo el conocimiento del ser humano a dejado en su historia, tratando dejar huella en el desierto del tiempo, que apenas avanza un poco y se desvanece con el polvo. Poco tiempo, ¿y si quisiera mas, y si quisiera mucho más?

El propósito es no acostumbrarnos a la vida, a no estancarnos en una forma, una vida corta nos invita a transitar por  algo más allá de nuestros sentidos, nos transforma sin pedir nuestro permiso y nos obliga viajar a otros destinos.


Nombrar

Me gustan las flores de media noche,
Beber del vino tinto cuando cae en tu cuerpo,
Besar tus manos después de un rose,
¡Exhala el viento en tus pulmones en verso!,
Palabras eróticas te escucho murmurar,
Suaves y hermosas, las repites con intensidad,
Porque no hay nadie más que pueda nombrar,
Los pensamientos lujuriosos que nos hacen vibrar. 


Contestando

Me mando un beso por una carta, no hice otra cosa que volverle a contestar, escribiendo:

¡Oh mi sombra del viento! está en mi decirte cómo estoy afectado por esta carta, la más querida de todas las cartas, estoy emocionado y mis ojos se han cerrado para estrechar el papel en mi pecho, quiero tranquilizarme y pensar en ese amor que nos une.