De una desvelada

No pude dormir, el culpable de mi insomnio fuiste tu, no pude olvidarte, pensar en ti era como soñar. Tenerte atrapada en mi mente, juegos mentales y suspiros durante toda la noche.

Eran las 3:25 a.m. cuando desperté y como te lo dije anteriormente, ya no pude cerrar los ojos tranquilamente. Mira que a esa hora, no escuchaba ruido alguno.

Fue una noche dedicada a la imaginación y no me arrepiento, a medio día de hoy y con ojeras de una desvelada, casi dormido y casi despierto, aun sigo pensando en ti.


Un beso lo que recibo de usted

Que bella tarde, en compañia de su presencia, deje invitarle un café, bajo esta lluvia algo escandalosa. Deje que mire por un rato esos zafiros, que tan hermosos le adornan su rostro, deje estar en silencio contemplando su forma de tomar el café, que para mi es un sueño, es un deseo.

Mira que excéntrico soy, pero es necesario contarle lo que siento por usted, perdone si me equivoco, pero usted me pone nervioso, pierdo el control de mis sentimientos y le digo gritando al viento, que bella mujer es usted.

Espere un segundo, puedo ver como tu mirada cambia, ahora levantas la taza con tus dos manos y le soplas al café, tomas un poco y lo dejas, juegas con tus manos rodeando el borde una y otra vez, no lo piensas y te levantas.

Te acercas tanto a mi y es un beso lo que recibo de usted.

Me confunde

Ni la vida retrocede,
Obstinada rebelde,
¿Quieres decirme por que me quieres?
La curiosidad me invade,
Mi corazón arde,
Escucha y comprende,
Que belleza tan grande,
Cuando tu mirada se pierde,
Y la inocencia de tus ojos me confunde.



Solo para mi

Recuerdos, recuerdos,
No dejan de circular por mi memoria,
Aun sigo sintiendo tu piel,
Despues, despues,
Solo estoy yo.

Fue ayer, fue ayer,
Cuando los dos salíamos al atardecer,
Sigo escuchando tus palabras,
Y no hay forma de volver,
Quiero escucharte otra vez.

Memorias, memorias,
No son para siempre,
Mi mente se nubla cada día,
Olvido tu nombre, olvido nuestra historia.

En mi mente se escapa,
Las miradas que me diste hace tiempo,
Y que atrapadas estaban aquí,
Solo para mi.



Flores sobres las olas

Flores sobres las olas,
¿Quien las puso tan cerca de tu corazón?
¿Quien adorno el mar con colores?
¿Quien te ama tanto?
Como para perfumar el océano,
Con el aroma que te gusta tanto respirar.

Yo te vi en ese jardín,
Tomando flores para tu rostro perfumar,
Quitando los pétalos de las flores,
Y llevarlas a tu pecho flotar,
Las flores no se marchitan al tocar tu cuerpo,
Retoñan nuevos brotes y caen,
Para que nuevas flores crezcan una vez mas.

Flores sobres las olas,
Pétalos en las orillas del mar,
¿Quien te quiere?
Como para pintar el océano,
Con el color de las flores,
Que a ti te gusta tanto.

A un lugar

No te escribo desde hace tiempo,
Aquí estoy otra vez para ti,
Esperando el momento,
Una vez mas me quito el sombrero,
Y beso tus recuerdos,
Te abrazo tan fuerte como puedo,
Para evitar que las olas del mar,
Te arrastren a lo profundo,
Te lleven a la oscuridad,
A un lugar donde no te pueda alcanzar.






Puertas del cielo

Mientras siga pensando en ti, las puertas del cielo se mantendrán abiertas.

Memorias, caricias tiernas que circular por mi mente

Las cicatrices que algún tiempo me dejaste,
Se convirtieron en tiernas memorias,
Las manos con las que seque mis lágrimas,
Ahora tocan mi pecho para escuchar el corazón,
Aquel que por mucho tiempo latió por ti.

Memorias, rompecabezas con palabras en desorden,
Ordenarlas me llevaran a descifrar,
Ese amor a quien alguna vez olvide,
Esas palabras en orden me dirán tu verdadero nombre,
Así sabré el origen de mis cicatrices,

Que dieron frutos a las caricias más dulces.

Sí supieras

Sí supieras que soñar contigo me hace bien, despierto alegre, satisfecho de haberte tenido tan cerca de mi. No logro dormir otra vez, vuelvo a recordar ese sueño, fue tan real, tan intenso.

Te quiero tanto. 

Las horas

Cuento las horas para ir a dormir contigo, abrazados en medio del frío de otoño, cobijados con las manos desnudas, escuchando música y haciendo el amor. No hay nada mas que quiera en este mundo, basta con mirarte dormida en la cama, robarte besos mientras sueñas, echar una mirada arriba y agradecer que una estrella cayo del cielo.